Guía técnica · Capítulo 01 de 05

Medir vibraciones antes de que la máquina se detenga

Una bomba puede seguir entregando caudal mientras un rodamiento comienza a deteriorarse. Medir su vibración permite observar ese cambio y decidir cuándo intervenir con más información.

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Mantenimiento · Máquinas rotativas

Conjunto motor-bomba industrial en funcionamiento, con el punto de medición señalado sobre la carcasa próxima al rodamiento.

La máquina todavía funciona, pero ya no funciona igual

Durante una recorrida, un motor puede sonar normal, no mostrar una temperatura llamativa y continuar moviendo la carga prevista. Sin embargo, un pequeño desequilibrio, una desalineación o el inicio de un daño en un rodamiento ya pueden haber modificado su patrón de vibración.

Ese cambio no siempre es perceptible para una persona junto a la máquina. Un sensor instalado en un punto apropiado puede registrarlo y permitir su comparación con mediciones anteriores.

La utilidad aparece en ese intervalo: el equipo continúa trabajando, pero existe una señal que justifica mirar con mayor atención antes de que el problema se manifieste como ruido, calentamiento o pérdida de función.

Tres maneras de decidir cuándo intervenir

No todos los activos necesitan la misma estrategia. La consecuencia de una falla, el costo del repuesto, el tiempo de reparación y la existencia de redundancia cambian la decisión.

Mantenimiento reactivo

El equipo se repara después de fallar. Puede ser razonable para un activo económico, fácil de reemplazar y cuya parada no afecta la seguridad ni el proceso.

El riesgo aparece cuando se aplica el mismo criterio a una bomba indispensable, un extractor sin respaldo o un motor cuyo reemplazo no está disponible. En esos casos, la reparación comienza en el peor momento: cuando la producción ya está detenida.

Mantenimiento preventivo

Las intervenciones se realizan por calendario u horas de funcionamiento. Este enfoque ordena inspecciones, lubricación y reemplazos, pero trabaja con intervalos estimados. Dos equipos iguales pueden llegar a la misma fecha con condiciones diferentes debido a su carga, montaje, ambiente o historial.

El resultado puede ser una intervención necesaria, una tarea prematura o un deterioro que comenzó antes del próximo servicio programado.

Mantenimiento basado en condición

La decisión incorpora el estado medido del activo. El equipo se observa de forma periódica o continua y la intervención se planifica cuando uno o más indicadores muestran un cambio relevante.

Esto no reemplaza automáticamente el mantenimiento preventivo. Permite ajustar su oportunidad y concentrar la atención donde aparece evidencia de deterioro.

Qué observa un sensor de vibración

En una máquina rotativa, el sensor se instala sobre una parte no giratoria, por ejemplo la carcasa cercana a un rodamiento. Desde allí registra el movimiento que la estructura transmite hasta el punto de medición.

Según la variable y el método de análisis, una variación puede estar asociada con:

  • desequilibrio o desalineación;
  • aflojamiento mecánico y problemas en correas;
  • fricción o lubricación insuficiente;
  • impactos vinculados con rodamientos o engranajes.

Una lectura elevada no identifica por sí sola la pieza que debe reemplazarse. La velocidad, la carga, el arranque, una modificación del proceso o el montaje del sensor también pueden modificar la señal.

Detectar un cambio no es fechar una falla

En muchos mecanismos, la vibración y la fricción aparecen antes que señales más evidentes como ruido o temperatura. Esa anticipación puede ofrecer margen para inspeccionar, confirmar la causa y preparar una intervención.

El dato no funciona como una cuenta regresiva universal. La velocidad de deterioro depende del tipo de daño, el régimen de operación, la construcción de la máquina y otras variables que quizá no se estén midiendo.

El primer objetivo debería ser concreto: establecer una referencia reproducible, detectar desviaciones y generar una acción de mantenimiento proporcionada al riesgo.

Un comienzo acotado produce mejores decisiones

Instrumentar muchos equipos no garantiza un programa útil. Para una primera etapa conviene seleccionar pocos activos con una razón clara para ser observados.

Son buenos candidatos iniciales:

  • Motores, bombas o ventiladores cuya parada afecta el proceso.
  • Máquinas de velocidad predominantemente constante.
  • Activos con historial de rodamientos, alineación o transmisión.
  • Puntos accesibles donde el sensor pueda quedar unido a una superficie rígida.
  • Equipos para los que mantenimiento pueda responder y registrar qué encontró.

También es necesario definir qué decisión debe habilitar la medición. Puede ser programar una inspección, comparar la tendencia después de una alineación o emitir una advertencia cuando la vibración supera una referencia.

Esa decisión precede a la elección del instrumento. Una alarma local, una señal continua al PLC y un sistema con datos para análisis no entregan la misma información ni requieren la misma infraestructura.

Qué debería quedar definido en una prueba inicial

Antes de instalar el primer sensor conviene acordar:

  • qué máquina y componente se quieren observar;
  • cuál es el punto y la dirección de medición;
  • en qué condiciones de velocidad y carga se compararán los datos;
  • quién recibe un aviso y qué debe comprobar;
  • dónde se registra la inspección y la acción tomada;
  • cómo se evaluará si el piloto resultó útil.

Con estas respuestas, la medición deja de ser un dato aislado y pasa a formar parte del trabajo de mantenimiento.

Fuentes técnicas

Documentación técnica consultada.

Publicaciones utilizadas para verificar conceptos, criterios de aplicación e integración desarrollados en este capítulo.

Los conceptos y equipos mencionados pertenecen a sus respectivos fabricantes. Nodira utiliza las publicaciones enlazadas como fuentes técnicas para esta guía.

Evaluar una aplicación

Empecemos por una máquina y una decisión de mantenimiento concretas.

Contanos cómo opera el activo y qué debería ocurrir cuando aparece una desviación. Con ese contexto podemos definir un punto de partida proporcionado a la aplicación.